Review Fotolibro Saal Digital

Hace poco, Saal Digital lanzó una campaña en la que nos ofrecía a varios fotógrafos la oportunidad de probar sus fotolibros a cambio de una opinión o una publicación en nuestras redes. Como nunca me surgió la posibilidad, no había impreso ninguno antes, fotografías sueltas sí, pero fotolibros como tal, no, así que decidí aprovechar y prepararme un portfolio con mis trabajos favoritos, y ¡aquí lo tenéis!

El producto concreto es el siguiente:

Fotolibro 28x19cm (A4 horizontal)

Páginas interiores: mate, 26 páginas

Tapas: brillante, Acolchado de las tapas: acolchadas

€34,95 €

Gastos de envío:4,95 €

COMUNICACIÓN

Lo primero que me llamó la atención fue la importancia que le dan a la comunicación. Cuando envías un e-mail, tienes uno inmediato, programado, de respuesta, con un número de ticket que facilita cualquier comunicación posterior, y poco después, normalmente en 24-48 horas, ya te han respondido más personalmente. Hubo una semana más o menos en la que no obtuve respuesta, quizás porque estaban en la semana de vacaciones de ese departamento concreto, no lo sé, pero por las redes sociales me contestaron rápida y amablemente, y días después ya tenía la respuesta útil en mi bandeja de entrada.

DISEÑO

El proceso de creación es bastante sencillo, te proporcionan un programa (gratuito obviamente) desde el cual vas a operar siempre. No necesitas entrar en la web, con abrir el programa y seleccionar el producto en el que vas a trabajar (o en el que estás trabajando, ya que se va guardando y tienes el proyecto siempre disponible para abrirlo y seguir trabajando en cualquier momento) vale.

La interfaz de diseño yo creo que es de fácil manejo, tiene múltiples opciones de diseño, muchísimas plantillas que ahorran bastante trabajo, y sobre todo facilitan que una persona sin conocimientos de diseño o maquetación pueda obtener un buen resultado. Dichas plantillas van desde lo más sencillo y elegante a lo más recargado, y te ofrecen mil opciones de marcos, fusiones y dibujitos, que aunque a veces sean un poco horteras, su uso depende del tipo de trabajo que vayas a imprimir. En mi caso utilicé algunas de estas opciones en momentos puntuales para probar qué tal quedaban, y ¡me gustan los resultados!

Más puntos a favor que le he encontrado es que, durante el proceso de diseño, las marcas de corte siempre están bien visibles para que tengas en cuenta las zonas peligrosas, incluso a veces te saltan avisos. A la hora de finalizar el proyecto, si hay algún error te lo notifica y te da la posibilidad de volver al problema concreto y corregirlo sin tener que buscarlo manualmente.

Algo que no me ha gustado es que todo tarda un poco en cargar. No sé si será cosa de mi ordenador, de la conexión, o que simplemente el programa tiene demasiadas opciones y por eso tarda, por ejemplo, al mostrar los desplegables de las plantillas. Sin embargo, no tiene problema con fotografías que pesan mucho, las carga bastante rápido, y la previsualización es de bastante calidad.

Por último, te dan bastantes opciones a la hora de darle cuerpo a tu fotolibro, puede ser con tapas acolchadas o no, brillantes o no, con símiles de piel y demás; con caja o sin caja, páginas brillantes o no… El precio final varía dependiendo de estas opciones, en mi caso, lo que subía 5€ era el acolchado de las tapas.

Edito que se me había olvidado añadir un punto que me pareció MUY importante: El tema de las cajas de imagen de las plantillas: No tienen el tamaño estándar de una fotografía digital, con lo cual en la mayoría de casos te toca recortar la fotografía o adaptar el tamaño, y con ello toda la maquetación.

PAGO

La finalización y pago del producto es lo más sencillo del mundo, y se realiza desde el propio programa, como ya dije anteriormente, todo lo haces en la misma plataforma. Eso me parece un gran punto a favor.

Puedes pagar con PayPal y tarjeta.

ENVÍO

Según la factura, el producto lo envié el día 13, se finalizó y envió el día 18, recibiendo por e-mail el pertinente aviso con el número de seguimiento del producto. Ayer sábado 22, lo tenía en casa, en un sobre de cartón.

PRODUCTO FÍSICO

En el sobre de cartón venía otro sobre de espuma, y dentro la factura y el fotolibro metido a su vez en papel transparente cerrado. Por poner alguna “pega”, yo le habría metido alguna carta o flyer de agradecimiento. Suele ser un detalle, en apariencia “cursi” o innecesario, que tienen algunas tiendas online y que le dan un poco de carácter personal y calidez a la transacción. Llamadme moñas, pero lo bonito está en los detalles 😛

El fotolibro venía en perfectas condiciones. El brillo y acolchado de las tapas me gusta mucho, al igual que el tacto rugosito y el mate de las páginas; no se quedan las huellas de los dedos marcados y eso es un puntazo a favor. Las páginas tienen un gramaje elevado, y el borde queda blanquito.

Y ahora pasemos a lo más importante para los fotógrafos y demás pijoteros de la imagen. El color. El contraste. La calidad gráfica.

Podría resumir dándole un 8,5 ó 9 sobre 10. Me sorprendió bastante, las fotografías están tal y como yo las envié. Sin fijarme en perfiles de color (todas las fotografías que edito están en sRGB, listas para una pantalla, pero no para ciertos tipos de impresión), sin hacer retoques extras, en fin, sin preocuparme en absoluto, como un usuario cualquiera. Tan sólo he encontrado algunas discordancias, en fotos muy concretas, en las que o bien pierden un poco de brillo, tienen un poco más de contraste, o se empasta el color, respecto a la fotografía vista en mi pantalla de ordenador. Sin embargo hay otras fotografías en las que mantiene la iluminación y los rayos del sol tan perfectos y brillantes como la original ❤

Aunque es difícil verlo en una fotografía, el color de la camisa queda empastado, y no es como el de la pantalla. De todas formas, comparando con las tarjetas de visita en las que tengo la misma fotografía, sale ganando Saal Digital frente a VistaPrint, ya que el tono es más magenta y no tirando a rojo como ocurre en las tarjetas de estos últimos.

Aunque es difícil verlo en una fotografía, el color de la camisa queda empastado, y no es como el de la pantalla. De todas formas, comparando con las tarjetas de visita en las que tengo la misma fotografía, sale ganando Saal Digital frente a VistaPrint, ya que el tono es más magenta y no tirando a rojo como ocurre en las tarjetas de estos últimos.

PROS

  • Fácil de maquetar. Variedad de diseños y libertad de maquetación.
  • Programa muy completo. Todo el proceso en la misma plataforma.
  • Fiabilidad en los colores. Tacto agradable.
  • Seguimiento del envío. Rapidez.

CONTRAS

  • Pequeñas diferencias de color y contraste en casos concretos.
  • El programa tarda en cargar.
  • Las cajas rectangulares de las plantillas no están al tamaño estándar de una fotografía digital, con lo cual hay que retocar TODAS las cajas cuando no quieres recortar tus imágenes. Esto es lo que menos me gustó de todo, y me parece un detalle importante, ya que se pierde mucho tiempo ajustando.

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